domingo, 31 de julio de 2011

A mi Madre

Siempre hay sentimientos diversos al recordar a esta figura, a la madre, pues dicen "Madre, sólo hay una", y precisamente por esta condición única, tengo una emoción muy fuerte al saber que esa maravillosa persona se encuentra en un estado delicado.

Recordando mi tiempo de vida, me doy cuenta que mi madre ha sido una gran persona, mostrando su amor a nosotros, sus hijos, de mil maneras, aunque tuvimos dinero suficiente, creo que nunca nos faltó lo más importante: un hogar seguro.

Ahora puedo tener y abrazar a esa linda mujer, aunque me doy cuenta que el tiempo sigue avanzando y sucederá lo inevitable, y sólo Dios sabe cuándo.

Tal vez haya personas que no aprecien a su madre, o cuya madre no supo ganarse el cariño de sus hijos; sin embargo, por más penurias que se tengan en la vida, todavía la única manera de estar presente en este tiempo es por la decisión de una mujer: tu madre biológica; tuvo nueve meses cargándote, alimentándote, cuidándote... Quizá no pudo quedarse contigo y te ofreció en adopción, tal vez le pidieron su vida por la tuya, a lo mejor te crió desde que estabas en su vientre y hasta el día de hoy; pero ese sacrificio de nueve meses, en sí, ya es una enorme muestra de afecto.

Si además tuviste una maestra que te enseñó a vivir de la mejor manera, con modales, inculcando una buena moral, indicando las diferencias entre ser amable y cortés, o ser odioso e irracional; probablemente veas a esa persona como a tu mamá, aunque era tu tía, hermana, vecina, abuela... dentro de tu corazón sabes quién merece ese título en tu vida.

Pero... si acaso tuviste varias maestras, una fue más importante, ¡ésa es tu madre!

Quisiera poder dar mi vida para "salvar" la de ella, mas cuando lo pienso, veo que mi vida ya es de ella desde que decidió mantenerme a su lado, y aunque le ofrezca todo lo que tengo, mi madre me sonríe y dice: "Quiero que seas feliz, hijo mío", y la impotencia se refleja en mis lagrimas, pues quiero hacerle caso a mi corazón que me dice: "¡Ayúdala!", aunque también me dice: "¡Hazle caso, y la harás feliz cuando te vea feliz y con tu vida basada en sus enseñanzas!"

Nuevamente, me siento inmerso en los tesoros de la mente llamados "memorias", remontándome a la ocasión cuando en la escuela primaria, mi madre, siendo maestra, participó con varios docentes en una celebración al día del niño, con vestimenta de payaso y piel cubierta de maquillaje, un gran espectáculo, que me gustó mucho, y vi que a los demás niños les pareció entretenido también, ver a sus educadores bailando y haciendo piruetas. Probablemente así me di cuenta que aparecer en público significa mucho. También aprendí a exponer, contar chistes, bailar y hasta cantar, aunque no sea profesional, me divierto en dichas actividades y quienes puedan, aprovechen esas ocasiones.

A veces me pregunto cómo puedo ser mejor persona, y aunque he leído y aprendido de varias personas en libros, documentales, pláticas esporádicas y discursos, siento que mi madre es una gran persona que refleja un excelente ejemplo a seguir.

Todos somos humanos, por lo que siempre puede existir algún detalle en la vida de cualquier persona, que te aleje de tu "hogar", y cuando piensas en regresar, puedes verte en la situación de una familia propia, por lo que no puedes tomar la decisión de abandonar tu familia "actual" por la anterior, más si recuerdas que una enseñanza de la vida es, precisamente, abrir tus alas y emprender el vuelo a donde el destino y el amor te lleven, cuando forjes una nueva unidad familiar con espos@ e hijos.

Los padres, cuando somos jóvenes, replican nuestra rebeldía con "algún día entenderás", que son palabras de profeta, pues al llegar el momento, los nuevos padres que no escucharon a sus progenitores, batallan con las nuevas generaciones; debemos retomar algunas costumbres anteriores, sobre todo, respeto a los mayores y aprender de las experiencia de nuestros ancestros, ante el hecho de que aunque los tiempos cambien, la familia y la crianza siempre serán similares.

Ahora, mi madre comenzará un nuevo tratamiento, espero que para bien de su salud, con resultados acordes a la expectativa para que pueda cumplir un par de sueños que tiene aún sin cumplir, y después de la ceremonia religiosa que nos unirá bajo el testimonio de Dios, lo que sigue son los nietos, eso sí, después de unos años, para prepararnos mejor.

Amigo lector, te sugiero que si tienes a tu madre cerca, aprovéchala siempre que puedas, recuérdale cuánto la quieres y demuestra tus emociones, para que cuando llegue a su destino final, puedas sentir que aprovechaste lo que pudiste y lograste algo que a todo padre (hasta donde sé) quiere: un hijo feliz.

Hasta pronto.

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