Si alguna vez te ha pasado que te quedas en alguna situación sin decir palabra alguna, y pensado para tus adentros "nada qué decir", tal vez es tiempo que consideres cambiar uno de tus hábitos: el de la lectura.
Parece mentira que un par de libros al mes (o a la semana, o al día) puedan cambiar la situación antes mencionada, pero en realidad lo que ocurre es que aumentas las ideas y el vocabulario, se amplía la perspectiva y se mejora la comprensión.
No obstante, dar oportunidad a todo tipo de lectura podría ser contraproducente, según algunas opiniones, aunque yo creo que en ese sentido, dar pauta a varias opiniones, a múltiples temas y diversas situaciones puede dar un mejor entendimiento, más en nuestro país donde el juego de palabras es prácticamente una tradición.
Me agrada aportar opiniones basadas en lo que siento y creo, después de tomar diferentes fuentes, ocasionando las frases que sí he dicho unas cuantas veces: "Lo aprendí en algún lugar, mas no recuerdo si lo vi, lo leí, lo escuché, pero me pareció interesante por..."
Así es como la cultura se comparte, bueno, una manera de compartirla, y una muy interesante porque puedes tomar nuevos puntos de vista locales y aumentar el conocimiento de todos los que estemos alrededor, y si alguien difiere de la opinión, la lectura también enseña paciencia para poder considerar la gran diversidad de opciones y una tolerancia al cambio, además de una aceptación a las equivocaciones, porque en ocasiones todos nos equivocamos, pero también hay que aprender a reconocer nuestros aciertos.
Si acaso te encuentras frecuentemente con la frase de esta entrada, no te preocupes, antes bien, ocúpate en obtener una mayor fuente de conocimiento, en aprender nuevos conceptos y reconocer cuándo los puedes aplicar y con quién, pues como dice el dicho: "El León cree que todos son de su condición" y desgraciadamente, no todas las personas están dispuestas a aprender, pero si tú estás dispuesto a mejorar, debes aprender a reconocer a esas personas y evitar caer en su propio mundo de ignorancia, recordando que tampoco debes obligar a ninguna persona a "hacer" lo que no quieren, es decir, no podemos obligar a nadie a "aprender" si no quieren hacerlo por su propia cuenta.
Creo firmemente que la mejor manera de aprender es enseñar y la mejor manera de enseñar es con el ejemplo, tal vez nuestro conocimiento sea limitado a lo que vivimos, pero puede surgir en nuestra vivencia una experiencia que puede ayudar a alguien más, como la frase de un sitio de ventas y subastas por internet: "Tú puedes tener algo que alguien más necesita".
Por hoy, espero que estas palabras puedan mejorar de alguna manera la forma en que ves y vives la vida, aprendiendo también a disfrutarla lo mejor posible, pues al mejorar tú, mejoras tu entorno, tu país, tu mundo... nuestro mundo.
Saludos cordiales, pasa una excelente noche y, en este mes, recuerda a todas las personas que consideras importantes en tu vida, tanto si están cerca como si están lejos.
Mientras termino estas líneas, veo un reportaje que comenta sobre la evolución de la comunicación, aunque haya flojera en algunas palabras, también hay que aprender a entender a la juventud actual, que recorta algunas palabras, para mejorar la comunicación en familia y alcanzar una meta importante: la amistad entre los integrantes de la familia.
martes, 8 de febrero de 2011
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