domingo, 12 de septiembre de 2010

Cuando hablas sobre un tema, ¿qué es lo más importante que señalas?

Saludos, nuevamente.


En esta ocasión, me he encontrado con un pensamiento propio, que se ha externado en una pregunta.


Primero, quiero compartir lo que he aprendido esta semana.


Hace muchos años, un día de lluvia, de tormenta, en Zacatecas, mi ciudad natal, perdimos la televisión por todo un año, se descompuso y no teníamos medios para comprar otra.


En este año, me dediqué a leer chistes, historietas y algún libro que estaba a mi alcance. De ahí nació mi amor a la lectura.


Esta última semana, leí un libro de unas enseñanzas de Su Santidad el Dalai Lama, denominado El arte de la compasión, el cual recomiendo ampliamente.


Aunque el libro dice "autoayuda" y "espiritualidad", lo que me llamó inicialmente la atención es que dice Dalai Lama, así que algo bueno puede venir de uno de los líderes espirituales que existen en nuestro planeta.


Al ir adentrándome en la lectura, descubrí que muchos de los conceptos no son únicos, es decir, la fuente de algunos de los preceptos descritos en el libro, los he encontrado en palabras de Dale Carnegie, Napoleon Hill, César Lozano, mi suegro, mi suegra, mi madre, algunos compañeros del trabajo, la biblia, algunos de los vecinos, niños ellos, Albert Einstein, Gandhi, Abraham Lincoln, Robert Kiyosaki... y, gracias a todos ellos, también en mi propio ser, en mi propia consciencia.


Aunque los temas a los que se refieren todas las fuentes son ilimitados, es también común ver en todos ellos la presencia o creencia de algo superior a nosotros, lo cual tiene también varios nombres, aunque yo siento que realmente es uno sólo.


¿Qué pasa cuando hablas de un tema? En esta semana me he dado cuenta que podemos poner palabras en nuestra boca, o en nuestras manos, pero a veces no medimos las consecuencias, tal vez por ignorancia, por cultura, por costumbre... puede haber varios motivos, sin embargo descubrí en mí y en mis acciones algo que creo podemos superar cambiando un poco el sentido de cómo apreciamos la vida.


Al momento de expresarme sobre cualquier tema en el que tengo interés, puedo enfocarme en lo que me gusta,para tratar de agradar a mi propio gusto, puedo enfocarme en lo que le puede gustar a quien le comento, para agradar a quienes me rodean, puedo enfocarme en lo que no me gusta... aunque prácticamente no lo hago, mostrando siempre lo "bueno" del tema, ocultando lo malo, en este aspecto, lo que siento que no debería decir.


Aunque es una manera que me ha servido y me agrada, me doy cuenta que a veces puedo dejar el tema a medias, aunque parezca que lo completo, precisamente por omitir lo que no me gusta, lo que no me agrada... tomando mi propio criterio, llego a una deducción que puede ser errónea, de suponer que si a mí no me gusta algo, a los demás puede no gustarles. Esta suposición funciona también de manera inversa, mencionando aspectos que me agradan a quienes tal vez no lo consideren apremiante, o siquiera considerable.


Entonces, ¿qué es lo más importante que señalo? ¿Acaso los defectos de alguna materia? ¿Acaso las virtudes de alguna acción? ¿Acaso sólo las cualidades apreciables al instante? ¿Tal vez el beneficio a largo plazo? Quizá sean todas las anteriores.


En una de mis pláticas en la casa de ustedes, con mi esposa (ella sí es sólo mía, no de ustedes), platicaba el otro día sobre una niña que se veía alegre, feliz, jugando con su papá, aunque de repente veía en el papá una expresión de cautela, pero hice una marca especial, pues la niña no tenía un brazo. Recordando esta plática, es cuando me doy cuenta que no veía lo principal en la niña feliz, sino en el hecho que no tiene un brazo. ¿Por qué hice esta distinción? Porque mi propio ser pensó que tendría más validez... pero ahora me doy cuenta que sí tiene validez, pero no mayor a otros niños que también juegan con sus padres, que también se divierten, y es que la característica de "no contar con un brazo" le quita cierta cualidad, le quita la igualdad a la que es merecedora esa persona.


Cuando veo a alguna persona feliz, generalmente pienso "¡Qué bueno que tiene felicidad!", y me pongo feliz por esa persona, en ocasiones es un niño, una niña, también puede ser un joven, una joven, una pareja, un señor, una señora, un anciano... pero también puede ser una mascota que se emociona al ver que su compañero de juegos ha llegado.


Entonces, cuando abres tus ojos a la vida, al presente, ¿qué ves? ¿Maravillas o pesadillas? ¿Problemas o felicidades? ¿Angustias o alegrías? Espero puedas ver la vida con las maravillas que tiene, pues las pesadillas son sueños que pueden ocurrir, pero que si las enfrentas, podrás continuar viviendo y mejor aún, pues habrás superado un gran obstáculo para estar donde te encuentras ahora. Los problemas ocasionan que plantees soluciones, realices acciones que al culminar dan una gran satisfacción, precisamente por haber enfrentado el problema y haberlo resuelto, aunque no siempre será apreciado por los demás, en tu interior sabes que has crecido gracias a los problemas que has "resolvido" (dígase resuelto, pero quería que rimara jeje). Sientes angustias al despertar, de que hoy tendrás que ir a trabajar, a estudiar, o ver otra vez a esa persona que te cae mal... al contrario, alégrate de tener trabajo, con tantas personas que no lo han encontrado aún; alégrate de que hoy puedes aprender algo más, en la escuela, pero no descartes el camino, pues también puedes aprender durante el trayecto de un lugar a otro; alégrate que puedes ver a esas personas que te incomodan, significa que estás vivo, que puedes ver a muchas personas en la vida... ¡que tienes OJOS! Imagina la gran alegría que le daría a un ciego poder ver a alguien, aunque esa persona sea la que le pone tropiezos a lo largo de la vida... simplemente por el hecho de poder ver.


¿Qué más puedes apreciar? Tal vez sólo te intereses en lo que pueda darte resultados inmediatos... por ejemplo, "¡Cómo obtener millones de pesos en una semana!" o "¡Cómo perder peso en 7 días!". Si "aprecias" lo que te da soluciones rápidas, entonces dejarás de apreciar lo que realmente se va en instantes, pero que puede durar una eternidad, si realmente lo supiéramos apreciar. ¿Cuáles son estas cosas? Abrir los ojos, es una de ellas, como lo comentaba antes, lo que daría un ciego por poder ver, al menos un instante, este inmenso y maravilloso mundo, o tal vez, por volver a verlo. Un amanecer, aunque tenemos uno diario, siempre es diferente, puedes verlo solo o en compañía, en Italia, en Francia, en México, con muchas personas, con la familia, acostado, sentado, de pie, dentro de una piscina, dentro del mar, en un barco, en medio del mar, en una isla, en un edificio, en un avión... y estas experiencias puedes pasarlas a tus generaciones venideras, a tus hijos, nietos, bisnietos... qué tal una tarde lluviosa, donde sales y te mojas, o donde tomas un café en casa, con nuevamente solo o en compañía, donde tus hijos juegan sin importarles que se enfermen después, o apreciar ese fenómeno, donde ninguna gota es igual a la otra, pero todas mojan. ¿Alguna vez has visto cómo se refleja la luz sobre las nubes cuando cubren casi por completo al sol?


No podemos olvidar el aprecio a lo que nos brinda algo para mucho después, como... bueno... pues... veamos... qué puede ser... jejejeje, como andar en bicicleta, lo aprendes una vez, pero lo aprovechas siempre que puedes. La lectura, sin la cual no podrías apreciar muchos libros, las películas subtituladas, los mensajes escritos. La palabra hablada, que utilizamos desde que la aprendemos hasta que nuestra chispa vital se muda de ubicación, pues se cree que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, si nosotros somos energía, en algo nos hemos de transformar al terminarse esta etapa que denominamos vida. Los que tenemos la fortuna de conocer a nuestros padres, aprendemos sobre la familia, sobre una base que a veces es firme, a ves es tambaleante, aunque creo que la mayor parte de las familias es, hasta cierto punto, unida.


Tenemos nosotros la cualidad de ver lo que nos rodea de distintas maneras, como dice el dicho "Nada es verdad, nada es mentira, todo depende del cristal con que se mira", entonces, ¿de qué forma es tu cristal? Espero sinceramente que sea de forma amplia, para que puedas abarcar mucho, pero con un gran espacio dentro, para que lo que aprecias, se pueda compartir con tus conocid@s, amig@s, vecin@s, famila, compañer@s y, con más práctica, con desconocid@s y hasta con tus enemig@s.


Espero este domingo lo pases excelente, con calidad, en compañía de tu ser interior, compartiendo tus conocimientos, tu alegría y felicidad con tod@s l@s que te rodean, y que así puedas también comenzar a platicar tus temas basado en lo principal, y no en características que más bien sean etiquetas, como "una mujer", o "un niño" o "un ciego" o "un sordo"... sino hablar de asuntos de personas con el protagonista visto como un igual, otra persona.


Saludos cordiales, si algo te sirve de estas palabras, úsalo, si crees que le sirve a alguien más, compártelo, y si no te agrada nada, te agradezco hallas tomado al menos unos minutos en leerlo.

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